Romans Chapter 13: Government, Love, and the Armour of Light

Love is the fulfilling of the law, Paul writes, closing with a call to wake.

Following the ethical instructions of Romans 12, Paul addresses civic life directly, teaching that 'the powers that be are ordained of God' and that resisting lawful authority brings consequences.


TODA alma se someta á las potestades superiores; porque no hay potestad sino de Dios; y las que son, de Dios son ordenadas.

Así que, el que se opone á la potestad, á la ordenación de Dios resiste: y los que resisten, ellos mismos ganan condenación para sí.

Porque los magistrados no son para temor al que bien hace, sino al malo. ¿Quieres pues no temer la potestad? haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella;

Porque es ministro de Dios para tu bien. Mas si hicieres lo malo, teme: porque no en vano lleva el cuchillo; porque es ministro de Dios, vengador para castigo al que hace lo malo.

Por lo cual es necesario que le estéis sujetos, no solamente por la ira, mas aun por la conciencia.

Porque por esto pagáis también los tributos; porque son ministros de Dios que sirven á esto mismo.

Pagad á todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que pecho, pecho; al que temor, temor; al que honra, honra.

No debáis á nadie nada, sino amaros unos á otros; porque el que ama al prójimo, cumplió la ley.

Porque: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; no codiciarás; y si hay algún otro mandamiento, en esta sentencia se comprende sumariamente: Amarás á tu prójimo como á ti mismo.

La caridad no hace mal al prójimo: así que, el cumplimento de la ley es la caridad.

Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora nos está más cerca nuestra salud que cuando creímos.

La noche ha pasado, y ha llegado el día: echemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de luz.

Andemos como de día, honestamente: no en glotonerías y borracheras, no en lechos y disoluciones, no en pedencias y envidia:

Mas vestíos del Señor Jesucristo, y no hagáis caso de la carne en sus deseos.

Paul reduces every commandment to a single principle in <a href="/bible/sparv/romans/chapter-13/8">Romans 13:8</a>, that 'love is the fulfilling of the law,' a call to submission that <a href="/bible/sparv/titus/chapter-3/1">Titus 3:1</a> echoes almost word for word. The chapter closes urging readers to 'put on the armour of light' ahead of the disputes over food and days that follow.