Psalm 146 – Praise the LORD, O My Soul

A call to trust God alone, who helps the oppressed, the hungry, and the fatherless.

Psalm 146: Trust in the LORD, Not Princes

Psalm 146 opens the final five psalms of praise, following Psalms 145. The psalmist resolves to praise the LORD for life, warning against trusting in princes whose plans perish with their breath.


Aleluya. ALABA, oh alma mía, á Jehová.

Alabaré á Jehová en mi vida: cantaré salmos á mi Dios mientras viviere.

No confiéis en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salud.

Saldrá su espíritu, tornaráse en su tierra: en aquel día perecerán sus pensamientos.

Bienaventurado aquel en cuya ayuda es el Dios de Jacob, cuya esperanza es en Jehová su Dios:

El cual hizo los cielos y la tierra, la mar, y todo lo que en ellos hay; que guarda verdad para siempre;

Que hace derecho á los agraviados; que da pan á los hambrientos: Jehová suelta á los aprisionados;

Jehová abre los ojos á los ciegos; Jehová levanta á los caídos; Jehová ama á los justos.

Jehová guarda á los extranjeros; al huérfano y á la viuda levanta; y el camino de los impíos trastorna.

Reinará Jehová para siempre; tu Dios, oh Sión, por generación y generación. Aleluya.

God is described as the one who feeds the hungry, frees prisoners, and lifts up the bowed down, an image paralleled in <a href="/bible/sparv/jeremiah/chapter-17/7">Jeremiah 17:7-8</a>. The psalm closes affirming the LORD reigns forever, leading into <a href="/bible/sparv/psalms/chapter-147">Psalms 147</a>.