Psalms 137

A lament of exiles longing for Jerusalem in Babylon.

Psalms 137 - By the Rivers of Babylon

Psalm 137 opens with one of Scripture's most vivid laments, exiles who "sat down, yea, we wept" beside the rivers of Babylon and hung their harps on the willows. It stands in sharp contrast to the joyful mercy refrain of Psalms 136, shifting from praise to grief.


JUNTO á los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos, y aun llorábamos, acordándonos de Sión.

Sobre los sauces en medio de ella colgamos nuestras arpas.

Y los que allí nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos, y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo:

Cantadnos algunos de los himnos de Sión. ¿Cómo cantaremos canción de Jehová en tierra de extraños?

Si me olvidare de ti, oh Jerusalem, mi diestra sea olvidada.

Mi lengua se pegue á mi paladar, si de ti no me acordare; si no ensalzare á Jerusalem como preferente asunto de mi alegría.

Acuérdate, oh Jehová, de los hijos de Edom en el día de Jerusalem; quienes decían: Arrasadla, arrasadla hasta los cimientos.

Hija de Babilonia destruída, bienaventurado el que te diere el pago de lo que tú nos hiciste.

Bienaventurado el que tomará y estrellará tus niños contra las piedras.

The psalmist vows never to forget Jerusalem, even letting his "right hand forget her cunning" first, before closing with a harsh cry against Edom and Babylon similar in tone to <a href="/bible/sparv/isaiah/chapter-13/16">Isaiah 13:16</a>. Browse further on the <a href="/bible/sparv/psalms">Psalms overview</a> or continue to <a href="/bible/sparv/psalms/chapter-138">Psalms 138</a>.