Psalms 131
A short psalm of humble, childlike trust in God.
Psalm 131 is one of the shortest psalms, a personal confession that begins, "Lord, my heart is not haughty, nor mine eyes lofty." Its quiet, three-verse simplicity offers a deliberate contrast to the anguished cry that opens Psalms 130.
Cántico gradual: de David. JEHOVÁ, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron; ni anduve en grandezas, ni en cosas para mí demasiado sublimes.
En verdad que me he comportado y he acallado mi alma, como un niño destetado de su madre: como un niño destetado está mi alma.
Espera, oh Israel, en Jehová desde ahora y para siempre.