Daniel 12 - The Time of the End

Daniel's final vision: resurrection, sealed words, and the appointed end.

Daniel 12: Michael Stands, the Dead Awake

Following the wars described in Daniel 11, this final chapter turns to the archangel Michael, the promised resurrection of the dead, and Daniel's instruction to seal up the book until the time of the end.


Y EN aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está por los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fué después que hubo gente hasta entonces: mas en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallaren escritos en el libro.

Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.

Y los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan á justicia la multitud, como las estrellas á perpetua eternidad.

Tú empero Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin: pasarán muchos, y multiplicaráse la ciencia.

Y yo, Daniel, miré, y he aquí otros dos que estaban, el uno de esta parte á la orilla del río, y el otro de la otra parte á la orilla del río.

Y dijo uno al varón vestido de lienzos, que estaba sobre las aguas del río: ¿Cuándo será el fin de estas maravillas?

Y oía al varón vestido de lienzos, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el Viviente en los siglos, que será por tiempo, tiempos, y la mitad. Y cuando se acabare el esparcimiento del escuadrón del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas.

Y yo oí, mas no entendí. Y dije: Señor mío, ¿qué será el cumplimiento de estas cosas?

Y dijo: Anda, Daniel, que estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del cumplimiento.

Muchos serán limpios, y emblanquecidos, y purificados; mas los impíos obrarán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero entenderán los entendidos.

Y desde el tiempo que fuere quitado el continuo sacrificio hasta la abominación espantosa, habrá mil doscientos y noventa días.

Bienaventurado el que esperare, y llegare hasta mil trescientos treinta y cinco días.

Y tú irás al fin, y reposarás, y te levantarás en tu suerte al fin de los días.

The promise that the wise 'shall shine as the brightness of the firmament' anchors the book's message of endurance, an image Jesus later echoes in <a href="/bible/sparv/matthew/chapter-13/43">Matthew 13:43</a>. Return to the <a href="/bible/sparv/daniel">Daniel overview</a> to explore the rest of the book.