1 John Chapter 1

God is light, and confession opens the way back into full fellowship.

1 John 1 opens by grounding its message in eyewitness testimony — what was heard, seen, and handled concerning the Word of life — before declaring plainly that 'God is light, and in him is no darkness at all.' That claim frames the letter's central test of true fellowship, developed further in 1 John 2.


LO que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos mirado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida;

(Porque la vida fué manifestada, y vimos, y testificamos, y os anunciamos aquella vida eterna, la cual estaba con el Padre, y nos ha aparecido;)

Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros: y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo.

Y estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.

Y este es el mensaje que oímos de él, y os anunciamos: Que Dios es luz, y en él no hay ningunas tinieblas.

Si nosotros dijéremos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no hacemos la verdad;

Mas si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión entre nosotros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.

Si dijéremos que no tenemos pecado, nos engañamos á nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros.

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad.

Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos á él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

The promise that confessing sin brings faithful forgiveness, stated at <a href="/bible/sparv/1-john/chapter-1/9">1 John 1:9</a>, echoes David's own relief after confession in <a href="/bible/sparv/psalms/chapter-32/5">Psalms 32:5</a>. The chapter refuses to let anyone claim sinlessness, insisting instead on honest acknowledgment.